S5. U2. Actividad 2. Análisis y abstracción de información.
El
aumento de la inseguridad en la Ciudad de México
Marco
teórico.
La forma en que un grupo de
gente vive la inseguridad en la ciudad de México, alude no sólo a la incidencia
de actos delictivos, sino también a un modo de sociabilidad definida por la
desconfianza hacia los “otros” y por una erosión institucional que alcanza
tanto a los cuerpos policíacos como a las instituciones que administran la
justicia. Es decir hacen referencia a un fenómeno muy complejo que incluye no
sólo la incidencia delictiva sino también aspectos como la desestabilización
familiar y personal, un sentido de vulnerabilidad resultado de haber sido
víctimas de un delito, el desorden institucional imperante en los organismos
encargados de administrar justicia y el tipo de sociabilidad que se articula
como respuesta precisamente a ese fenómeno llamado inseguridad. (Gutiérrez
Lozano, 2006) .
Como se puede apreciar la
inseguridad en la Ciudad de México es un tema bastante complejo, que abarca
tanto a los delincuentes como a las autoridades policíacas, en donde las
consecuencias van desde el aumento de las conductas delictivas hasta la
desestabilización familiar y a nivel personal.
1. Antecedentes.
Como lo muestran los
números, en la década de 1990 los actos delictivos crecieron sustancialmente en
la ciudad de México. De acuerdo con los estudios más recientes realizados por
el Banco Mundial1 y las estadísticas ofrecidas por la Procuraduría General de
Justicia del Distrito Federal, los días más violentos en la historia reciente
de nuestro país estuvieron entre los años de 1993 a 1995. Todos los Vivir la
inseguridad en la Ciudad de México En este texto se sugiere que la inseguridad,
tal como la vive un grupo de gente de la ciudad de México, alude no sólo a la
incidencia de actos delictivos, sino también a un modo de sociabilidad definida
por la desconfianza hacia los “otros” y por una erosión institucional que
alcanza tanto a los cuerpos policíacos como a las instituciones que administran
la justicia. En otras palabras, cuando los participantes de nuestra
investigación describieron qué entendían por inseguridad, hicieron referencia a
un fenómeno muy complejo que incluye no sólo la incidencia delictiva sino
también aspectos como la desestabilización familiar y personal, un sentido de
vulnerabilidad resultado de haber sido víctimas de un delito, el desorden
institucional imperante en los organismos encargados de administrar justicia y
el tipo de sociabilidad que se articula como respuesta precisamente a ese
fenómeno llamado inseguridad. * Profesor-Investigador de la UAM-Iztapalapa. Estudios
de seguimiento han mostrado que durante el año de 1995 se produjeron en la
Ciudad de México más delitos que en ningún otro. Según los datos oficiales de
la PGJDF entre 1990 y 1994, las cifras de crímenes aumentaron en un 40% global.
Pero sólo en 1995 hubo un aumento del orden del 45%, es decir, pasamos de
registrar 180,000 delitos en 1994 a 252, 000 en 1995. El caso que nítidamente
refleja este cambio contundente es el robo de vehículos, pues pasó de 80.39
vehículos robados al día en 1994 a 154.79 en 1995, aunque para los siguientes
años se estabilizó en 160 vehículos robados y, en los últimos dos años, las
cifras tendieron a bajar. Sin embargo, si los datos sobre el robo de coches se
comparan con los datos del robo a transeúntes, encontramos que, si bien la
cantidad de asaltos a transeúntes no subió de manera tan abrupta de 1995 a
1995, sí se ha mantenido de forma ascendente. En 1993 se reportaban 35.48 robos
al día y en 1999 se reportaron 100 robos diarios más. Sin duda este crecimiento
en el número de actos delictivos ha contribuido significativamente al sentido
de vulnerabilidad y zozobra en la que mucha gente de la ciudad de México dice
vivir. (Gutiérrez Lozano, 2006) .
No obstante, a decir del
gobierno capitalino, los programas públicos para enfrentar a la delincuencia
criminal han dado los resultados esperados. De acuerdo a las cifras
proporcionadas por la Procuraduría de Justicia del Distrito Federal la
incidencia delictiva en los últimos 10 años ha disminuido sensiblemente al
pasar de 700.09 delitos en promedio en 1993 a 622.50 en el año de 1999. Con
base en esas cifras, las autoridades han expresado que la ciudad de México es
menos insegura que hace diez años. (Gutiérrez Lozano, 2006) .
Si bien es cierto que todas
las cifras dadas anteriormente provienen de fuentes oficiales (III
informe de la Jefa de Gobierno del Distrito Federal, Rosario Robles Berlanga.
Octubre del 2000.y Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal, 2000),
no
están consideradas aquellas cifras en las cuales no existe denuncia por parte
de las víctimas de algún tipo de conducta delictiva; esta falta de denuncia se
da por diversas causas, entre las más comunes se encuentran: la tardanza para
recibir la denuncia por parte de la autoridad, la falta de información para
realizar la denuncia, la falta de orientación por parte de los cuerpos
policíacos y la falta de interés por parte de la víctima.
2. Bases
teóricas.
La percepción de inseguridad se configura como un problema
público en cuanto a que afecta a las personas de diversas maneras.
Skogan explica que la percepción de inseguridad impacta en la
sociedad y que independientemente de su fuente, “puede estimular y acelerar la
decadencia de los barrios y hacer que los individuos se retiren física y
psicológicamente de la vida comunitaria. Esto debilita los procesos informales
de control social que inhibe la delincuencia y el desorden y se produce una
disminución de la vida organizativa y la capacidad de movilización de un
barrio. También puede contribuir al deterioro de las condiciones de producción
local”.
Debido a su gravedad, el
homicidio es uno de los crímenes más escrupulosamente registrados y los datos
sobre homicidios se consideran entre los indicadores de delincuencia más
representativos y comparables. En algunas circunstancias, el homicidio también
representa una aproximación razonable a la delincuencia violenta en general, y
debido a la naturaleza "invisible" de muchos crímenes violentos en
cuanto a su falta de registro, el homicidio puede considerarse la punta del “iceberg”
de la violencia.
El homicidio tiende a ser
registrado de manera efectiva por las instituciones policiales y de justicia
penal y por lo tanto los datos de homicidio de la policía son relativamente
precisos en comparación con otros tipos de delitos, como agresión o violación,
para los cuales la "cifra negra" tiende a ser mayor.
El homicidio doloso (HD) es
un buen indicador de la inseguridad y la violencia, por dos razones:
a) Es el indicador que mejor
representa la inseguridad y la violencia, es la punta del iceberg.
b) Es el delito que tiene
una las menores cifras negras, es decir hasta hace unos pocos años fue muy difícil
ocultar o no reportar un asesinato, además de que un cadáver generalmente pasa
por la oficina de un forense para certificar la causa de su muerte.
Bibliografía
Gutiérrez Lozano, S. (2006). Vivir de la inseguridad
en la Ciudad de México. Obtenido de Redalyc:
http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=32513503
Jasso López, C. (2013).
Percepción de inseguridad en México. Obtenido de ScienceDirec:
https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1870730013723196
Soria Romo, R.
(Noviembre de 2017). El Impacto de la inseguridad y la corrupción en la
competitividad de las entidades federativas de México, 2011-2016.
Obtenido de El valor del conocimiento y efectos enla competitividad:
https://www.riico.net/index.php/riico/article/viewFile/1465/1126
Comentarios
Publicar un comentario